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La Legionella: un peligro a nuestro lado
Legionella: un peligro a nuestro lado
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El peligro amenazante de la legionella

La legionella se puede encontrar en piscinas, lavaderos de coches o jacuzzis. También puede encontrarse legionella los sistemas de agua caliente y fría doméstica, en los sistemas de aire acondicionado, así como en los filtros de agua de las cocinas y en los aspersores de los jardines.

La Legionella es una bacteria poco conocida pero muy peligrosa.


Breve historia de la legionella

La legionella cobró importancia por primera vez en 1976. Durante una reunión de los veteranos de la Legión Americana en Filadelfia con motivo del aniversario de la firma de la Declaración de Independencia, varios cientos de personas mostraron síntomas de una inusual neumonía.

Se llegó a sospechar de un intento de asesinato, ya que el número total de infectados fue de 221, de los cuales 34 fueron mortales (entre ellos 5 miembros del personal del hotel).

Para aclarar el asunto, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta llevó a cabo una investigación, que reveló otra razón para esta repentina incidencia de una enfermedad hasta ahora indefinida. Resultó que se había descubierto un nuevo tipo de bacteria en el sistema de agua caliente del hotel, que recibió el nombre de Legionella pneumophila para conmemorar a los legionarios fallecidos, y la enfermedad que causaba se llamó legionelosis.


Presencia de la bacteria

Legionella en fuentes decorativas

La bacteria Legionella puede encontrarse en la proximidad de los seres humanos: en las instalaciones sanitarias domésticas, en los depósitos de agua, también puede encontrarse legionella en la fuentes decorativas y en el suelo.

También vive la legionella en las torres de refrigeración y condensadores evaporativos, los humidificadores de aire y los equipos médicos que utilizan el agua para la refrigeración, la humidificación o la inhalación.

El funcionamiento incorrecto de las instalaciones de agua, la calidad inadecuada del agua y la falta de supervisión higiénica y sanitaria de los sistemas de distribución de agua instalados contribuyen a su desarrollo.

Se calcula que la legionella puede aparecer hasta en el 70% de los sistemas de flujo de agua existentes. Sólo una temperatura entre 25-45°C (la más óptima es 30-37°C) es suficiente para su colonización.

Otros factores que favorecen su desarrollo son la corrosión, las altas concentraciones de dióxido de carbono, un sustrato rico en manganeso y hierro, el agua estancada, las bajas concentraciones de desinfectantes y la presencia de otros microorganismos y depósitos mecánicos.


Desarrollo de la legionella

El periodo de incubación de la legionella dura una media de 2 a 6 días. Cuanto mayor sea la humedad, más rápido será el crecimiento bacteriano. A temperaturas superiores a 55-65°C, el desarrollo de las colonias de legionella cesa, mientras que a temperaturas superiores a 70°C, las bacterias viven sólo 20 minutos. Cuando la temperatura supera los 74°C, la legionella sólo puede sobrevivir durante unos segundos.

A temperaturas más bajas, por debajo de los 20ºC, las legionellas entran en un estado de latencia en el que pueden sobrevivir durante mucho tiempo hasta que aparezcan las condiciones adecuadas para su maduración.


Amenaza

Legionella

La legionelosis se produce por la inhalación de aerosoles de agua. La legionella es la única bacteria transmitida por el agua que causa enfermedades del sistema respiratorio y no, como en el caso de otras bacterias conocidas transmitidas por el agua, del sistema digestivo.

En el grupo de mayor riesgo de contraer legionelosis se encuentran las personas con inmunidad reducida (que luchan contra el cáncer, después de trasplantes, que sufren de diabetes), así como los ancianos y los fumadores.

Se ha observado que la legionelosis afecta tres veces más a los hombres que a las mujeres. La legionelosis también está asociada a los viajes frecuentes, ya que las temperaturas más elevadas, la fatiga constante, el estrés y las condiciones ambientales cambiantes favorecen a la bacteria.

Aunque se habla poco de ella, entre 20.000 y 100.000 personas al año contraen la forma más grave de legionelosis (causada por la bacteria Legionella pneumophila).

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de mortalidad debida a la infección por Legionella es de entre el 5 y el 20% de los infectados.

El Centro Europeo de Enfermedades Infecciosas documenta el mayor número de casos en los países del sur de Europa, como España, Francia e Italia.

Un número tan elevado de casos se debe principalmente a que el número de pruebas para el diagnóstico de esta bacteria es todavía insuficiente y a la escasa concienciación social sobre las amenazas causadas por la Legionella.


¿Dónde puede transmitirse la bacteria de la legionella?

Legionella y temperatura del agua

El factor que influye de forma decisiva en la contaminación por legionella del agua en los sistemas de fontanería y los aparatos es la temperatura del agua.

Las bacterias se multiplican a temperaturas comprendidas entre 25 y 45°C, siendo la temperatura óptima para el crecimiento de las bacterias entre 35 y 37°C. A temperaturas inferiores a 20°C, las bacterias no se multiplican y a temperaturas superiores a 50°C, su tasa de crecimiento se inhibe.

Mantener el agua a una temperatura de 60°C debería garantizar que el agua no se contamine con la bacteria de la legionella, mientras que aumentar la temperatura a 70°C permite inactivar la bacteria.

Una fuente potencial de infección para los seres humanos es el aerosol de agua de una tubería contaminada. La bacteria de la legionella se propaga a través del aire en el que flota el aerosol infectado. La supervivencia de la bacteria Legionella en el aerosol aumenta de 3 a 15 minutos al aumentar la humedad del aire del 30% al 80%.

El aerosol transportado por el viento sigue siendo infeccioso incluso a una distancia de 1 km de la fuente. Hasta ahora, no se ha encontrado ninguna transmisión de una persona enferma a otra sana, por lo que la legionelosis no es contagiosa.

El peligro de la legionella y su alto índice de mortalidad, hace que la realización de una correcta desinfección por personal especializado en control de legionella sea de vital importancia.

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